Los Cristianismos derrotados

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LOS CRISTIANISMOS DERROTADOS es un libro del profesor Antonio Piñero, gran especialista en el cristianismo primitivo. Después de la muerte y resurrección de Jesús de Nazaret fueron muchos los seguidores de sus enseñanzas que, durante los primeros siglos, desarrollaron diversas formas de entender su mensaje y se agruparon en distintas escuelas, cada una de ellas con modos diferentes de interpretar y practicar el cristianismo.

Nos cuentan los Hechos de los Apóstoles en su capítulo 6 que nada más iniciarse la andadura de los seguidores de Jesús hubo una notable división en la comunidad cristiana de Jerusalén —la única que había por el momento—, que partió al grupo de creyentes en dos mitades desiguales: los «hebreos», judíos cristianos que habían nacido en Israel y cuya lengua materna era el arameo, y los «helenistas», judíos cristianos, normalmente nacidos fuera de Israel, que se habían trasladado a vivir a Jerusalén, y cuya lengua materna era el griego. La división fue muy fuerte, tanto en el terreno de las ideas como en el social, y tuvo enormes consecuencias para el futuro.

Este libro se centra en un recorrido histórico desde el siglo I a la Edad Media. Podremos saber qué pasó con las otras corrientes del cristianismo. ¿Cuáles eran sus creencias?  ¿Qué es lo que pensaban los cristianismos derrotados? Marcionitas, gnósticos, arrianos, pelagianos, monofisitas, nestorianos o, en siglos más cercanos, priscilianistas, bogomilos o cátaros, fueron algunos de los más importantes grupos cristianos declarados como heterodoxos v heréticos.

Podremos aprender que una derivación de las doctrinas monofisitas vive hasta hoy en la Iglesia copta cristiana de Egipto, que cuenta con casi catorce millones de fieles. No son de raza árabe, sino descendientes del antiguo pueblo egipcio que habitó las riberas del Nilo durante milenios bajo el imperio de los faraones y que hoy viven con las consiguientes dificultades entre más de cuarenta y siete millones de árabes musulmanes estrictos, sean o no de la misma raza. Los coptos afirman haber sido fundados por el evangelista San Marcos y que desde entonces se mantienen fieles a la fe cristiana.

 Un especialista de la talla del profesor Antonio Piñero nos muestra en este libro de un modo perfectamente estructurado, con gran sentido didáctico y, sobre todo, con un profundo rigor histórico, quiénes eran estos grupos, cuáles eran sus creencias y de qué modo, de entre todos ellos, un grupo doctrinal prevaleció sobre todos los demás.

Sería un buen momento para dejar a un lado derrotas y victorias entre cristianos y mirar hacia un ecumenismo real.

“Ningún diálogo ecuménico puede avanzar si nos quedamos firmes. Debemos proseguir: no con el ímpetu de correr adelante para ganar metas deseadas, sino caminando juntos con paciencia, bajo la mirada de Dios. La unidad no es principalmente el resultado de nuestra acción, sino que es don del Espíritu Santo. Sin embargo, esta no vendrá como un milagro al final: la unidad viene en el camino, la construye el Espíritu Santo en el camino”. Papa Francisco

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